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La gallina
Mañana clara... Un airecillo oloroso a maizales verdes, que llega, se aduerme suavemente en el patio... En las ramas de los capulíes de la huerta, en armonía fraternal, chillan alocadamente, piuros y zorzales, como si estuviesen cantando la alegría de...
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El Tunchi
Una radiosa luna llena alumbraba los negros dominios de la noche. Intenso olor a flores de guabos desparramaba un suave vientecillo por todas partes; era, pues, la época en que todos estos árboles frutales habían florecido en el bosque. El rumor del río...
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El Labrador y la Zorra
Un Labrador que sentía un implacable y mortal odio a cierta Zorra, la atrapó y le ató un trozo de estopa a la cola; después la llevó al centro de su propio campo sembrado, prendió fuego a la estopa y dejó escapar al animal. — ¡Ay! —dijo el Labrador al...
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El niño
¡ Qué lindo es ese niño, con abrigo y gorro de pieles, que su madre le hizo de un viejo abrigo suyo!... ¡Parece un cosaquito! Mientras su madre, en el corredor de la casa, remienda sus pañales del cesto que tiene al lado, él, sentado junto a ella sobre...
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Dos Médicos
Un Viejo Malvado se enfermó y mandó llamar a un Médico que le recetó algo y se fue. Después el Viejo Malvado mandó llamar a otro Médico (al que no le habló del primero), y éste le dio un tratamiento totalmente distinto. Así continuaron las cosas, durante...
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La Verdad y el Viajero
Un Hombre que viajaba por un desierto se encontró con una Mujer. — ¿Quién eres —preguntó el hombre—, y por qué vives en este sitio tan inhóspito? — Me llamo Verdad —respondió la Mujer—, y vivo en el desierto para estar cerca de mis adoradores cuando sienten...
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LOS CUATRO REFORMISTAS
CUATRO REFORMISTAS se reunieron junto a una zarza. Todos coincidían en la necesidad de cambiar el mundo. — Debemos abolir la propiedad —dijo el primero. — Debemos abolir el matrimonio —dijo el segundo. — Debemos abolir a Dios —dijo el tercero. — A mí...
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LA CASA DE ELD
EN CUANTO EL NIÑO empezó a hablar se remacharon los grilletes. Los pequeñines correteaban renqueando como presidiarios. Qué duda cabe de que las cadenas eran más lastimosas de ver y más dolorosas de llevar llegada la juventud. Hasta los adultos, además...
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EL DIABLO Y EL POSADERO
CIERTO DÍA, el diablo se alojó en una posada donde nadie lo conocía, pues vivían allí personas que no habían recibido una educación esmerada. Era muy dado a hacer diabluras y tuvo a todo el mundo en vilo por espacio de algún tiempo, hasta que el posadero...
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LA PIEDRA DE TOQUE
EL REY era un hombre que sabía mostrarse ante el mundo. Su sonrisa era dulce como el trébol, aunque su alma no era más grande que un guisante. Tenía dos hijos, por el menor de los cuales sentía un gran afecto, mientras que al mayor lo temía. Sucedió un...
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EL POBRE INFELIZ
HABÍA EN LAS ISLAS un hombre que pescaba para llenar su estómago vacío y arriesgaba la vida para hacerse a la mar con tan sólo cuatro maderos. A pesar de sus muchas tribulaciones, era de corazón alegre y las gaviotas le oían reír cuando la espuma de las...
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CREER, CREER A MEDIAS Y NO CREER EN NADA
TRES HOMBRES emprendieron una peregrinación en tiempos antiguos. Uno era un sacerdote, el otro un hombre de virtud y el tercero un viejo trotamundos provisto de un hacha. Mientras caminaban, el sacerdote habló de los cimientos de la fe. — En las obras...
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LAS DOS CERILLAS
CIERTO DÍA, un viajero atravesaba los bosques de California en plena estación seca, cuando los vientos alisios soplaban con fuerza. Había cabalgado un buen trecho y, sintiéndose cansado y hambriento, desmontó para fumar una pipa. Pero resultó que al llevarse...
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Los Miserables - Fragmento
IV Las obras acordes con las palabras Era de conversación afable y jovial. Se ponía a la altura de las dos ancianas que se pasaban la vida a su lado; cuando reía, era con la risa de un colegial. La señora Magloire gustaba de llamarlo Su Grandeza. Un día,...
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Las orejas del Alcalde
Crónica de la época del segundo virrey del Perú I La villa imperial de Potosí era, a mediados del siglo XVI, el punto adonde de preferencia afluían los aventureros. Así se explica que cinco años después de descubierto el rico mineral, excediese su población...
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II
Tiempo Tiempo. Mediodía estancado entre relentes. Bomba aburrida del cuartel achica tiempo tiempo tiempo tiempo. Era Era. Gallos cancionan escarbando en vano. Boca del claro día que conjuga era era era era. Mañana Mañana. El reposo caliente aún de ser....
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Instrucciones para dar cuerda al reloj
Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un...
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Cinco semanas en globo - Fragmento
XXVII Calor aterrador. Alucinaciones. Las últimas gotas de agua. Noche de desesperación. Tentativa de suicidio. El simún. El oasis. León y leona. A la mañana siguiente, lo primero que hizo el doctor fue consultar el barómetro. La columna de mercurio apenas...
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Navidad en los Andes
Marcabal Grande, hacienda de mi familia, queda en una de las postreras estribaciones de los Andes, lindando con el río Marañón. Compónenla cerros enhiestos y valles profundos. Las frías alturas azulean de rocas desnudas. Las faldas y llanadas propicias...
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La Misa de Gallo
El pequeño Tito Mamani nunca era llevado a la Misa de Gallo, porque su patrona decía: «No quiero ver indios dormilones en la iglesia». Entonces Tito se dormía con su perro en un lecho de pieles de carnero. Con otros chicuelos, armaba livianas trampas...
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CONFIANZA EN EL ANTEOJO, NO EN EL OJO...
Confianza en el anteojo, no en el ojo; en la escalera, nunca en el peldaño; en el ala, no en el ave y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo. Confianza en la maldad, no en el malvado; en el vaso, más nunca en el licor; en el cadáver, no en el hombre y en...
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ALTURA Y PELOS
¿Quién no tiene su vestido azul? ¿Quién no almuerza y no toma el tranvía, con su cigarrillo contratado y su dolor de bolsillo? ¡Yo que tan sólo he nacido! ¡Yo que tan sólo he nacido! ¿Quién no escribe una carta? ¿Quién no habla de un asunto muy importante,...
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18 de mayo de 1781
Cuzco Micaela En esta guerra, que ha hecho crujir la tierra con dolores de parto, Micaela Bastidas no ha tenido descanso ni consuela. Esta mujer de cuello de pájaro recorría las comarcas haciendo más gente y enviaba al frente nuevas huestes y escasos...
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4 de noviembre de 1780
Sangarara Arde América de la cordillera al mar Han pasado dos siglos desde que el sable del verdugo partió el cuello de Túpac Amaru, el último de los Incas, en la Plaza Mayor del Cuzco. Se realiza ahora el mito que en aquel entonces nació de su muerte....
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YUNTAS
Completamente. Además, ¡vida! Completamente. Además, ¡muerte! Completamente. Además, ¡todo! Completamente. Además, ¡nada! Completamente. Además, ¡mund! Completamente. Además, ¡polvo! Completamente. Además, ¡Dios! Completamente. Además, ¡nadie! Completamente....
