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El corazón delator
The tel-tale Herat, 1843 ¡Es verdad! Soy muy nervioso, horrorosamente nervioso, siempre lo fui, pero, ¿por qué pretendéis que esté loco? La enfermedad ha aguzado mis sentidos, sin destruirlos ni embotarlos. Tenía el oído muy fino; ninguno le igualaba;...
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La caida de la Casa de Usher
The fall of the house Usher, 1939 Son cœur est un luth suspendu: Sitôt qu’on le touche il resonnei De Béranger. Durante un día entero de otoño, oscuro, sombrío, silencioso, en que las nubes se cernían pesadas y opresoras en los cielos, había yo cruzado...
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Una vida por una honra
Crónica de la época del decimoquinto virrey del Perú I Doña Claudia Orriamún era por los años de 1640 el más lindo pimpollo de esta ciudad de los reyes. Veinticuatro primaveras, sal de las salinas de Lima y un palmito angelical han sido siempre más de...
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Sin pantalón, sin comunicación
¡Y hablando de antojos! Can Guro, individuo, sin ánimo de exagerar, bastante extrañamente constituido desde un punto de vista físico (dos minúsculas patitas anteriores encogidas sobre el pecho, dos enormes patazas posteriores dobladas hacia atrás), deseaba...
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Un buen matrimonio empieza por la nariz
Hace dos mil millones de años, encima de un baobab, en las orillas de un poblado africano, vivía un cierto Mara Bu, conocido en todo el territorio de los alrededores por ser un pozo de ciencia y un mar de sabiduría. Jorobado, la cabeza encajonada entre...
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Ji Rafa se busca a sí misma
Habéis de saber que hace un billón de años vivía muy sola, en una pradera salpicada de pequeños matorrales espinosos, cierta Ji Rafa, cuya especialidad era la de no haberse visto nunca en un espejo. Diréis: «¿Y cuándo se ha visto que haya espejos en las...
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¡Pobre Pingüinote, que cree en el hielo!
Hace unos quinientos millones de años un cierto Pin Güinote, profesor de geografía, estaba sobre una plataforma de hielo, esperando a sus alumnos para darles clase como todos los días. Sólo faltaban cinco minutos y aún no había llegado ninguno; pero Pin...
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Una buena hormiga vale un imperio
Hace mil millones de años un cierto oso Hor Miguero [4] , individuo solitario y altivo, iba caminando lentamente por la selva de Brasil buscando, como de costumbre, un hormiguero para desayunar; algo así como un millón de hormigas en lugar de nuestro...
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Coco Drilo, A. Voceta y los peces bailarines
Coco Drilo, de pequeño, se las apañaba muy bien. Su mamá le había acostumbrado a darle de comer con un cucharón lleno de exquisitos peces de todo tipo: una cucharada por las mañanas para desayunar, una cucharada a mediodía para comer y una cucharada por...
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El Bagrecico
Un viejo bagre, de barbas muy largas, decía con su voz ronca en el penumbroso remanso del riachuelito: «Yo conozco el mar. Cuando joven he viajado a él, y he vuelto». Y en el fondo de las aguas se movía de un lado a otro contoneándose orgullosamente....
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La Sombra
La noche, viajera misteriosa, que acaba de llegar, con olor a retamas del camino y con el negro manto florecido, como de estrellas de oropel —el de la Virgen— de millares de “ayañahuis” de oro, apagó la claridad del patio...Y, renegando porque es ya muy...
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DE CÓMO HLAKAÑANA BURLÓ AL MONSTRUO
Hlakañana, el embaucador, es una de las figuras míticas más importantes del folclore zulú. En los relatos de otros grupos lingüísticos indígenas se encuentran personajes muy parecidos a él. Jack Cope, que creció escuchando estos relatos narrados en torno...
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La economía de los fuertes
Un Hombre Débil que iba cuesta abajo se encontró con un Hombre Fuerte que subía, y dijo: — No voy en esta dirección por decisión propia sino porque requiere menos esfuerzo. Le ruego, señor, que me ayude a regresar a la cima. — Con mucho gusto —dijo el...
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La Dama Fortuna y el Viajero
Un fatigado Viajero que se había quedado dormido en el borde de un profundo pozo fue hallado por la Dama Fortuna. — Si este tonto —dijo la Dama Fortuna— tuviera una pesadilla y cayera al pozo, la gente diría que fui yo la causante. Resulta doloroso verse...
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El Ladrón arrepentido
Un Niño a quien la Madre había enseñado a robar, al hacerse hombre se convirtió en funcionario público. Un día lo sorprendieron con las manos en la masa y lo condenaron a muerte. Cuando iba hacia el cadalso pasó por delante de la Madre y le dijo: — ¡Mira...
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El Deportista y la Ardilla
Un Deportista que había herido a una Ardilla que hacía desesperados esfuerzos por escapar arrastrándose, la persiguió con un palo gritando: — ¡Pobrecita! La sacrificaré para que no sufra más. En ese momento la Ardilla, agotada de tanto correr, se detuvo,...
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Méritos inútiles
Un Candidato que recorría su distrito buscando votos se encontró con una niñera que llevaba a un Bebé en un cochecito. Se inclinó y le estampó a la criatura un beso en el pegajoso hocico. Al levantar la cabeza, el Candidato observó a un Hombre que se...
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La Cigarra y la Hormiga
Un día de invierno una Cigarra hambrienta pidió a una Hormiga un poco de la comida que ésta había almacenado. — ¿Y por qué —dijo la Hormiga— tú no almacenaste comida también, en vez de cantar todo el tiempo? — Lo hice —dijo la Cigarra—, lo hice; pero...
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El buscador y el buscado
Un Político, al ver el Pavo gordo que buscaba para la cena, puso en un anzuelo, como carnada, un grano de maíz, y lo arrastró por delante del ave en el extremo de una larga y casi invisible línea. Cuando el Pavo tragó el anzuelo, el Político echó a correr,...
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Optimista
Dos Ranas, en el vientre de una culebra, comentaban su anómala situación. — Vaya mala suerte que hemos tenido —dijo una. — Es muy pronto para sacar conclusiones —dijo la otra—; estamos en un sitio húmedo y no nos falta alojamiento ni comida. — Lo del...
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El Anciano y el Alumno
Un Hermoso Anciano encontró a un Alumno de una Escuela Dominical y apoyó la mano tiernamente en la cabeza del joven, diciendo: — Escucha, hijo, las palabras de los sabios, y sigue el consejo de los rectos. — Muy bien —dijo el Alumno—; usted dirá. — Bueno,...
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La Viuda devota
Una Viuda que lloraba ante la tumba de su esposo fue abordada por un Atractivo Caballero que, de la manera más respetuosa, le aseguró que, durante mucho tiempo, había abrigado hacia ella los más tiernos sentimientos. — ¡Miserable! —exclamó la Viuda—....
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Ambición desmedida
El Presidente de una gran Corporación fue a una mercería y descubrió un cartel que decía: «Si no ve lo que quiere, pídalo». Se acercó al tendero, que lo había estado observando con atención mientras leía el cartel, e iba a abrir la boca cuando el tendero...
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Hombre de Principios
Durante una tormenta el Guardián de un Zoológico vio cómo un Hombre de Principios se guarecía bajo un avestruz, que había desplegado toda su estatura para dormirse. — Pero señor —dijo el Guardián—, si teme mojarse le recomiendo meterse en la bolsa de...
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El médico compasivo
Un Médico Bondadoso, sentado a la cabecera de un paciente atacado por un incurable y doloroso mal, oyó un ruido a sus espaldas, y al volverse vio a un gato que se reía de los débiles esfuerzos de un ratón herido que se arrastraba por la habitación. —...
