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La estela de madera
—Sí, hijo mío; pase lo que pase, asegúrate de proteger esa tablilla. Es lo único que tenemos que merece la pena guardar. El padre de K’ang-p’u acababa de salir en dirección a la ciudad, donde pasaría todo el día. Había pedido a K’ang-p’u que hiciera algunas...
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El barco fantasma
Un barco cargado de turistas navegaba del norte de China a Shanghái. Los fuertes vientos y las tormentas lo habían retrasado, y aún estaba a una semana del puerto cuando una grave enfermedad empezó a extenderse a bordo. Esta enfermedad era del peor tipo....
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Los dos ilusionistas
Un hermoso día de primavera, dos hombres acudieron a la plaza de una conocida ciudad china. Llevaban ropas sencillas y parecían dos campesinos normales de visita en la ciudad. A juzgar por sus rostros, eran padre e hijo. El mayor, un hombre de unos cincuenta...
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La princesa Kwan-yin
Hace mucho tiempo, en China, vivió cierto rey que tenía tres hijas. La más hermosa de todas ellas era Kwan-yin, la menor. El anciano rey estaba muy orgulloso de su hija, porque de todas las mujeres que habían vivido alguna vez en el palacio era ella la...
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El visto bueno del tigre
Junto a la muralla de una ciudad china vivía un joven leñador llamado T’ang con su anciana madre, una mujer de setenta años. Eran muy pobres y vivían en una diminuta choza de una habitación construida de adobe y hierba que habían alquilado a un vecino....
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El ganso tonto y el tigre del bosque
Hu-lin era una pequeña esclava. Su padre la vendió cuando era poco más que un bebé y llevaba cinco años viviendo con un grupo de niños en una maltrecha casa flotante. Su amo era muy cruel y la trataba muy mal. La obligaba a mendigar por las calles junto...
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Bambú y la tortuga
Un grupo de visitantes había estado disfrutando de Hsi Ling. Acababan de atravesar el Camino Sagrado entre los enormes animales de piedra cuando Bambú, un niño de doce años hijo de uno de los guardas, salió corriendo de casa de su padre para ver pasar...
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El pez parlante
Hace mucho, mucho tiempo, antes de que vuestro tatarabuelo naciera, vivían en la aldea de la Felicidad Eterna dos hombres llamados Li y Sing. Resulta que estos dos hombres eran muy amigos y vivían juntos en la misma casa. Antes de asentarse en la aldea...
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La gran campana
El poderoso Yung-lo estaba sentado en el gran trono rodeado de un centenar de súbditos. Estaba triste, porque no se le ocurría nada maravilloso que hacer por su país. Agitó su abanico de seda con nerviosismo e, impaciente y desesperado, chasqueó sus largas...
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El escarabajo dorado o por qué el perro odia al gato
—¡No sé si mañana podremos comer! —dijo la viuda Wang a su hijo mayor una mañana en la que este se disponía a partir en busca de trabajo. —Oh, los dioses proveerán. Conseguiré un par de monedas en alguna parte —contestó el muchacho, intentando mostrarse...
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Dejad amigos... ¿injusticia tanta...?
Dejad amigos... ¿injusticia tanta Pensáis que cometiera? De imaginarlo sólo ya me espanta... ¿Cómo olvidar si pudiera A mi amorosa Silvia...? No, es en vano Pretender que yo sea tan tirano. Al darme corazón, Naturaleza "Amad a Silvia", dijo; Y nunca con...
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Sepa la cruel Melisa
Sepa la cruel Melisa, Si a mi clamor se niega, Que el que sin fruto ruega Consigue aborrecer. Entienda si con risa De mí se burla altiva, Que a mí no me cautiva Quien me hace padecer. Sepa que bien advierto Que aunque el Amor hermosa Me la pinte, y preciosa,...
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Elegia IV
Mustio ciprés que viste Crecer mi amor seguro Y en cuyo viejo tronco Escribí: "Silvia, ya mi pecho es tuyo". Y Tú, claro arroyuelo, Cuyo dulce murmullo Acompañó sus voces Al ofrecerme su corazón puro. Oídme, ya no puedo Callar el mal que sufro; Ya Silvia...
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Elegia III
¿Por que se aflige, si la noche llega, El infelice que perdió el camino, Cuando en el campo para tomar senda No halla vestigio? Al dulce sueño puede abandonarse; Que alla la aurora con hermoso brillo, Cuando despierte le dará las huellas Que hubo perdido....
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Elegia II
¡Oh dolor! ¿Cómo, cómo tan distante De mi querida Silvia aquí me veo? ¿Cómo he perdido todo en un instante? Perdí en Silvia mi dicha y mi recreo; Consentí en ello ¡ciego desvarío...! Consentí contra todo mi deseo. Y ved, aquí conozco el yerro mío, Ya...
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Elegia I
¿Por qué a verte volví, Silvia querida? ¡Ay Triste! ¿Para qué? ¡Para trocarse Mi dolor en más triste despedida! Quiere en mi mal mi suerte deleitarse; Me presenta más dulce el bien que pierdo: ¡Ay! ¡Bien que va tan pronto a disiparse! ¡Oh, memoria infeliz!...
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Chutín aventaja a toda la nobleza
El hijo del hacendado, el niño Obdulio, antojóse de un perro de los del Simón Robles. Al fin obtuvo un cachorro, al que pusieron Chuto, que quiere decir chusco, pues su pequeñez y su ausencia de blasones contrastaba con la arrogancia y la abundante gama...
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Muerte del cabo Cheo López
Perdóneme, don Pedro... Claro que ésta no es manera de presentarme... Pero, le diré... ¿Cómo podría explicarle?... Ha muerto Eusebio López... Ya sé que usted no lo conoce y muy pocos lo conocían... ¿Quién se va a fijar en un hombre que vive entre tablas...
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EL PASTORCITO MENTIROSO
Había una vez un pastorcito que cuidaba su rebaño en la cima de la colina. Él se encontraba muy aburrido y para divertirse se le ocurrió hacerles una broma a los aldeanos. Luego de respirar profundo, el pastorcito gritó: —¡Lobo, lobo! Hay un lobo que...
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EL ZORRO Y EL ARMIÑO
Un zorro comía plácidamente cuando un elegante armiño pasó junto a él. — ¿Te apetece un poco de mi comida? —preguntó el zorro. — No, gracias —respondió el armiño con tono airoso—, yo ya comí. —¡Ja, ja, ja! —rio el zorro—. Ustedes los armiños son los animales...
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EL PAVO REAL Y LA GRULLA
Érase una vez un pavo real muy engreído que tenía un plumaje hermoso como ninguna otra ave. Un día, se encontró con una grulla. El pavo real se burló de las plumas descoloridas y apagadas de la grulla. Inmediatamente, abrió su colorida cola para que la...
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EL HOMBRE, EL NIÑO Y EL BURRO
Un hombre y su hijo se dirigían al mercado en compañía de un burro que tenían en venta. En el camino se encontraron con un campesino que les dijo: —Amigos, ¿por qué caminan si tienen un burro que pueden montar? Entonces, el hombre montó al niño en el...
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Historia de Rabobity
Rabotity se encaramó en un árbol, pero la rama estaba podrida. Se cayó y se lastimó la pierna. Rabotity dijo: -El árbol ha roto la pierna de Rabotity; nada hay más fuerte que el árbol. -Yo soy fuerte -dijo el Árbol- mas el viento me azota y me troncha....
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EL ÁGUILA Y LOS GALLOS
Dos gallos reñían a diario por el dominio del gallinero. Un día, uno de los gallos venció al otro y lo obligó a esconderse en un matorral. No contento con haber desterrado a su rival, el gallo vencedor se subió a lo alto del gallinero extendiendo sus...
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EL CERDO Y LAS OVEJAS
Un día, un pastor descubrió un cerdo regordete en el prado donde pastaban sus ovejas y lo capturó al instante. El cerdo chirrió con todas sus fuerzas desde el momento en que el pastor puso sus manos sobre él. Si hubieras escuchado el fuerte chirrido,...
