Top posts
-
¡Que más me da!
¡Con ella, todo; sin ella, nada! Para qué viajes, cielos, paisajes, ¡Qué importan soles en la jornada! Qué más me da la ciudad loca, la mar rizada, el valle plácido, la cima helada, ¡si ya conmigo mi amor no está! Que más me da... Venecias, Romas, Vienas,...
-
Desolación
La bruma espesa, eterna, para que olvide dónde me ha arrojado la mar en su ola de salmuera. La tierra a la que vine no tiene primavera: tiene su noche larga que cual madre me esconde. El viento hace a mi casa su ronda de sollozos y de alarido, y quiebra,...
-
Volverlo a ver
¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas de temblor de astros, ni en las alboradas vírgenes, ni en las tardes inmoladas? ¿Al margen de ningún sendero pálido, que ciñe el campo, al margen de ninguna fontana trémula, blanca de luna? ¿Bajo las trenzaduras...
-
Ausencia
Se va de ti mi cuerpo gota a gota. Se va mi cara en un óleo sordo; se van mis manos en azogue suelto; se van mis pies en dos tiempos de polvo. ¡Se te va todo, se nos va todo! Se va mi voz, que te hacía campana cerrada a cuanto no somos nosotros. Se van...
-
Soneto XVII
No te amo como si fueras rosa de sal, topacio o flecha de claveles que propagan el fuego: te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma. Te amo como la planta que no florece y lleva dentro de sí, escondida, la luz...
-
Si tú me olvidas
QUIERO que sepas una cosa. Tú sabes cómo es esto: si miro la luna de cristal, la rama roja del lento otoño en mi ventana, si toco junto al fuego la impalpable ceniza o el arrugado cuerpo de la leña, todo me lleva a ti, como si todo lo que existe, aromas,...
-
Yo persigo una forma...
Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo, botón de pensamiento que busca ser la rosa; se anuncia con un beso que en mis labios se posa el abrazo imposible de la Venus de Milo. Adornan verdes palmas el blanco peristilo; los astros me han predicho...
-
Mariposa amarilla
Inmediatamente después de haber leídoEstas palabrasCierre puertas y ventanasNo parpadee demasiadoNo asuste la temblorosaMariposa amarillaPosada en una sillaTire la cadena del waterY deje correr la vidaComo si nada hubiera pasadoResponda el teléfono enseguidaHable...
-
Cancion
¡De qué callada manerase me adentra usted sonriendo,como si fuerala primavera!(Yo, muriendo.) Y de qué modo sutilme derramó en la camisatodas las flores de abril. ¿Quién le dijo que yo erarisa siempre, nunca llanto,como si fuerala primavera?(No soy tanto.)...
-
Volverlo a ver
¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas de temblor de astros, ni en las alboradas vírgenes, ni en las tardes inmoladas? ¿Al margen de ningún sendero pálido, que ciñe el campo, al margen de ninguna fontana trémula, blanca de luna? ¿Bajo las trenzaduras...
-
Sonatina
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?Los suspiros se escapan de su boca de fresa,que ha perdido la risa, que ha perdido el color.La princesa está pálida en su silla de oro,está mudo el teclado de su clave sonoro,y en un vaso, olvidada, se...
-
ESCENA VII
VALERIO, HARPAGÓN y ELISAHARPAGÓN. Ven aquí, Valerio. Te hemos elegido para que nos digas quién tiene razón, si mi hija o yo.VALERIO. Vos, señor, sin disputa.HARPAGÓN. ¿Sabes de lo que hablamos?VALERIO. No. Mas no podéis equivocaros, y toda la razón será...
-
El jardín del Edén
.... al fin y al cabo, algo tuvo que surgir en algún momento de donde no había nada de nada...Sofía Amundsen volvía a casa después del instituto. La primera parte del camino la había hecho en compañía de Jorunn. Habíanhablado de robots. Jorunn opinaba...
-
Digo vivir
Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.)Digo vivir, vivir como si nadahubiese de quedar de lo que escribo. Porque escribir es viento fugitivo,y publicar, columna arrinconada.Digo vivir, vivir a pulso, airada-mente...
-
Canto I - La Iliada
Peste – Cólera Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves -cumplíase la voluntad de Zeus- desde...
-
Casa tomada
Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia. Nos habituamos...
-
El Consejo del Correccional
Sospechosos de designar maestras a cambio de indecorosas recompensas, los miembros del Consejo del Correccional de Doosnoswair fueron reemplazados por un Consejo totalmente compuesto por mujeres. En pocos años terminó el escándalo: no quedó una sola maestra...
-
La sombra del Caudillo
Un Caudillo político andaba paseando un día de sol cuando advirtió que su Sombra lo abandonaba y se alejaba con rapidez. — ¡Vuelve aquí, canalla! —gritó el hombre. — Si fuera canalla —respondió la Sombra, aumentando la velocidad—, no te habría abando...
-
El hozador ineficaz
Un Borracho estaba tendido en el camino sangrando por la nariz, sobre la que se había caído, cuando pasó por allí un Cerdo. — Te revuelcas bastante bien —dijo el Cerdo—, pero, amigo, mucho tienes que aprender sobre el arte de hozar.
-
EL RENACUAJO Y LA RANA
— ¡VERGÜENZA debería darte! —dijo la rana—. Cuando yo era un renacuajo, no tenía cola. — ¡Justo lo que yo pensaba! —respondió el renacuajo—. Nunca fuiste un renacuajo.
-
Rima XX
Sabe, si alguna vez tus labios rojos quema invisible atmósfera abrasada, que el alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada. Gustavo Adolfo Becquer Rimas
-
Rima XXIII
Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso... yo no sé qué te diera por un beso. Gustavo Adolfo Becquer Rimas
-
Rima XXI
¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú. Gustavo Adolfo Becquer RImas
-
La Zorra y las uvas
Una Zorra, al ver un racimo de uvas verdes que colgaba a una pulgada de su nariz, incapaz de admitir que existía algo que no le gustaba comer, declaró solemnemente que estaban fuera de su alcance.
-
Talismán
Convocado a integrar un jurado, un Destacado Ciudadano envió un certificado médico donde se afirmaba que ese Ciudadano sufría reblandecimiento cerebral. — Se exime al caballero —dijo el Juez, devolviendo el certificado a la persona que lo había llevado—:...
